El conocimiento, un valor incalculable para las empresas

January 28th, 2007

La sabiduría y la experiencia que adquieren los empleados de una empresa son una gran ventaja competitiva para la organización. La Gestión del Conocimiento se ocupa de que este valor no se pierda.

 

En un mundo cada vez más competitivo y global, las empresas deben buscar valores diferenciales para desmarcarse del resto. El conocimiento es no sólo uno de ellos, sino de los más importantes. De su creación, obtención, almacenamiento y difusión se encarga lo que se conoce como Gestión del Conocimiento.

 

Este concepto hace referencia a la gestión del capital intelectual de la compañía. Muchos expertos coinciden en que se trata de un término que ha comenzado a cobrar relevancia a partir del boom tecnológico y la popularización de Internet en el ámbito empresarial. Así, las nuevas tecnologías facilitan la gestión de la información. Al mismo tiempo, el libre acceso a ésta y su sobreabundancia en la era de la Red, ha provocado que las empresas cada vez otorguen más valor al conocimiento.

 

Qué es el conocimiento y cómo gestionarlo

 

Cuando se habla de conocimiento no sólo se hace referencia a las especificaciones de los productos que vende una compañía o a las patentes existentes, sino a las auténticas necesidades de los clientes o a las maneras de optimizar los procesos de producción, por ejemplo. Estas son informaciones que, muchas veces, no están almacenadas en los discos duros de los ordenadores ni en las bibliotecas. Se encuentran en las cabezas de los empleados. ¿Cómo conservarlas, transmitirlas y convertirlas en valor añadido?

 

Gestionar el conocimiento no es fácil. Si una empresa sólo controla y monitoriza los procesos, está creando simplemente datos. Si los analiza, produce información. Sólo cuando un miembro de la organización la interpreta se obtiene el conocimiento.

 

Hay diferentes modelos de gestión del conocimiento, pero todos comparten la necesidad de difundir y dar a conocer la sabiduría personal de cada empleado con el resto de la organización. Para ello, hay diferentes herramientas. Las comunidades virtuales, intranets corporativas, bases de datos, formación continua, sistemas de relación con los clientes son algunas de las armas con las que cuentan las empresas para gestionar el conocimiento.

 

Retener al talento

 

El conocimiento parte de las personas. Es por ello que una elevada rotación de los profesionales no favorece a las organizaciones. Conservar el capital intelectual es básico para obtener una ventaja competitiva del conocimiento.

Las empresas deben implantar una cultura favorable que retenga al talento, si quieren favorecer la gestión del conocimiento. Estas son algunas de las medidas que la organización puede tomar:

 

  • Agrupar a las personas en función de su capacidad intelectual y de innovación.
  • Animar a la creación y al uso del conocimiento que se genera en la organización.
  • Promover las relaciones entre profesionales.

 

No es fácil implantar esta cultura ya que al experimentar e innovar se corre el riesgo de fracasar.

 

La Gestión del Conocimiento en España

 

La Gestión del Conocimiento cada vez es más popular entre las empresas españolas. Según la II Edición del Estudio sobre la Gestión del Conocimiento y Competitividad en España, realizado por la consultora CapGemini junto al IESE, un 67% de las empresas españolas están llevando a cabo iniciativas relacionadas con la Gestión del Conocimiento, con un crecimiento del 40% en los dos últimos años. Un 38%, además, asegura tener prevista la puesta en marcha de proyectos de este tipo en un breve espacio de tiempo.

 

Los datos revelan que la Gestión del Conocimiento en España se encuentra en fase de expansión y consolidación. Aunque a paso lento, las empresas cada vez dedican más presupuesto a este concepto. Así, según el informe, la inversión en este tipo de proyectos representa una media del 0,66% de las ventas, casi el doble que hace dos años. Las iniciativas que más emplean las compañías son Soluciones Tecnológicas en general (18%) e Intranets (16%) en particular.

 

Por la satisfacción del cliente

 

Otra tendencia clara es considerar la Gestión del Conocimiento como una pieza clave en la competitividad de las empresas (92%). Existe prácticamente unanimidad en considerar que una buena Gestión del Conocimiento influye en la calidad de servicios y productos (78% de los encuestados lo apuntan), satisfacción de los clientes (75%) y en la capacidad de respuesta al cambio (70%).

 

Otra de las conclusiones del estudio es que la Gestión del Conocimiento se encuentra en fase de maduración ya que existe un bajo nivel de integración de estas iniciativas en los procesos clave de la compañía (sólo un 6% reconoce un buen nivel de integración), y apenas se utilizan indicadores o sistemas de evaluación (un 51% declara poseer poco o nada al respecto).

 

El principal obstáculo en la implantación de proyectos asociados a la Gestión del Conocimiento es “la rigidez de la organización”. Ni la tecnología ni el coste se consideran dificultades a la hora de abordar tales iniciativas.

Alcanzar el éxito con el trabajo por objetivos

January 10th, 2007

El trabajo por objetivos es un sistema de organización, cada vez más popular en las empresas, que se basa en la fijación de metas. De cómo estén fijados los hitos y de la idoneidad del plan trazado para alcanzarlos depende su éxito.

Los sistemas de trabajo por objetivos son positivos para la empresa y para el trabajador, ya que está demostrado que si una persona está fuertemente orientada hacia una meta, se muestra dispuesta a dedicar más esfuerzo para alcanzarla que si estuviera menos ligada a ella. Si a esto se le une un sistema retributivo acorde con los objetivos, la motivación aumenta y con ella, los resultados.

El camino para alcanzar la meta

Para trabajar por objetivos no es suficiente con asignar unas metas a cada empleado y velar porque se alcancen. La organización de las tareas mediante este sistema requiere de varios factores de los que dependerá que resulte exitoso o no.

Algunos expertos han establecido la analogía con un piloto de avión. Para que alcance su destino no le basta con saber dónde debe aterrizar. Necesita información sobre cuál es su punto de partida; una hoja de ruta; combustible y personal para volar; y herramientas que le permitan comprobar que el funcionamiento del avión es correcto.

Es evidente la aplicación del ejemplo en el contexto empresarial. Para llevar a cabo un sistema de trabajo por objetivos y que éste surta efecto, el empleado debe conocer de dónde viene y a dónde va la empresa; ha de disponer de un plan de acción y de los recursos necesarios para alcanzar sus metas; así como de mecanismos de supervisión que le permitan volver atrás y rectificar si el camino emprendido no es el correcto.

Fijar bien los objetivos

Para empezar con buen pie, hay que fijar los objetivos con criterio. Una gran dificultad a la hora de establecerlos es bajar las metas estratégicas de la empresa a un nivel operativo. En este punto, son importantes los mandos intermedios ya que su situación les permite canalizar las aspiraciones de la alta dirección a los empleados de las áreas operativas.

Otro factor imprescindible para que el sistema sea exitoso es hacer partícipes a los empleados a la hora de fijar sus propios objetivos. De esta manera, los profesionales pueden conocer y entender mejor los aspectos que se tendrán en cuenta al valorar su desempeño.

Los objetivos deben ser desafiantes, que reten al trabajador; y a la vez alcanzables y materializables, para no desmotivar a la persona.

Los expertos recomiendan no fijar más de cinco objetivos y procurar que éstos sean concretos y específicos. Asimismo, es conveniente que respondan a los intereses de la empresa y del trabajador.

Además, es importante que se trate de objetivos medibles, para que cada empleado pueda comprender el sistema que se utiliza para evaluarlo.

Flexibilidad y coherencia

El trabajo por objetivos implica desarrollar de antemano el plan que se va a seguir para conseguirlos. Obviamente, la experiencia demuestra a veces que los planteamientos fijados no son los más idóneos. Por eso, es imprescindible que se diseñe un sistema flexible, de modo que pueda modificarse en caso de ser necesario.

Todo el sistema organizativo ha de ser congruente con los objetivos de los otros trabajadores así como con la filosofía de la empresa, de forma que todas las piezas encajen.

Tanto produces, tanto ganas

La consecución de los objetivos suele estar ligada a una compensación económica. La retribución por desempeño, como también se denomina, beneficia tanto a la empresa como al trabajador. Por un lado la compañía puede reducir sus costes al no pagar en exceso a alguien que no esté haciendo bien su trabajo. Por otra parte, se busca incentivar a los empleados para que se esfuercen más, lo que traerá como consecuencia que mejore su desempeño y cobren más.

Según el Estudio de Compensación Total 2006 de la consultora Mercer, un 92% de las empresas participantes cuenta con una política de retribución variable a corto plazo para algunos de sus colectivos. Este tipo de retribución, típico de la alta dirección, comienza a extenderse a los mandos intermedios y otros niveles.

Según dicho informe, los bonos siguen siendo el sistema más utilizado en retribución variable y el pago de los mismos se sigue haciendo mayoritariamente de forma anual. El estudio muestra la práctica desaparición de los bonos mensuales o trimestrales salvo para la fuerza de ventas, que mantiene un pequeño porcentaje. Respecto a los criterios en los que se basan las políticas de bonos, los que se tienen más en cuenta son los resultados de la compañía y los resultados individuales.

Cómo encontrar clientes potenciales a través de Internet

January 2nd, 2007

Aunque la característica principal de Internet es que es posible acceder a información de cualquier lugar del planeta, también es verdad que la Red sirve para encontrar recursos locales. De hecho, según demuestran recientes estudios, cada vez es más común que se acuda a Internet cuando se requieran los servicios de profesionales o empresas de nuestro entorno.

Así, es frecuente que los usuarios acostumbren a consultar la Red para saber dónde está el taller de coches más cercano, por ejemplo. O para informarse de las características técnicas y precios de los diferentes modelos de cámaras de fotos. O para encontrar un interiorista que les decore la nueva casa…

Por tanto, es realmente importante que aproveches las oportunidades que este medio, cada vez más usado entre la población, te brinda con el fin de llegar a tus clientes potenciales.

Asegúrate de que te encuentren

De acuerdo, tienes una web espléndida, muy bonita y fácil de utilizar en la que muestras todo lo que sabes hacer y lo bien que trabajas. Aunque es un primer paso, tienes que ser consciente de que no basta con estar presente en Internet: tienes que hacer que te encuentren.

Para ello, asegúrate de que incluyes en cada página de tu web la ciudad o localidad en la que te encuentras, así como los servicios que ofreces. De esta forma, te será más fácil aparecer en los buscadores cada vez que un usuario busque a un profesional como tú en tu localidad.

Es importante, pues, que optimices la página web para que aparezca en las primeras posiciones en los buscadores. Para ello, suele funcionar que introduzcas en el código html de la web palabras clave que definan tu actividad y la ciudad en la que te encuentras. No obstante, existen empresas dedicadas únicamente a estas tareas que pueden ayudarte a sacar el máximo provecho de tu página web.

Además, si conoces algún directorio en Internet en el que aparezcan empresas o profesionales ordenados según las localidades o webs de cámaras de comercio locales, asegúrate de que te incluyan.

Encuentra gente por Internet
En la Red, es frecuente que se formen comunidades de personas que se unen porque tienen en común hobbies o intereses, muchas veces relacionados con aspectos locales, como por ejemplo equipos de fútbol de barrio, asociaciones culturales, ONG, etc. Únete a alguna de ellas con la que compartas alguna afición y que atraiga a personas de tu área geográfica. De esta forma, conocerás a mucha gente de tu entorno con la que quizás puedes llegar a colaborar.

También es importante que recuerdes a tus clientes que estás ahí. Para ello, envíales, siempre con su consentimiento, un boletín con contenidos que puedan ser de su interés, así como descuentos en servicios, ofertas, etc. Así, mantendrás el contacto con ellos y harás que se acuerden de ti para posibles nuevos proyectos.
En definitiva, bien utilizada, Internet es una muy buena herramienta que, además de ofrecer información o permitir contactar con personas de cualquier parte del mundo, también puede ayudarte a localizar posibles clientes de tu entorno.

Buscando clientes

January 2nd, 2007

A la hora de iniciar nuestra actividad como freelance es importante empezar por darnos a conocer al mayor número de personas posibles. Familiares, amigos, conocidos excompañeros de trabajo… todos los contactos que podamos tener han de saber a qué nos dedicamos exactamente y que ahora trabajamos por nuestra cuenta, ya que, nunca se sabe, quizás algún día ellos o algún conocido suyo necesite nuestros servicios.

Para ello, es imprescindible disponer de tarjetas propias en las que se indique claramente nuestra actividad y nuestros datos de contacto. Es importante, también, que tengan un diseño atractivo y cuidado, ya que no hay que olvidar que son nuestro reflejo.

Página web

Otra de las cosas que conviene hacer a la hora de buscar nuevos clientes es disponer de una página web propia que muestre de forma clara y precisa a qué nos dedicamos y qué es lo que realmente sabemos hacer. De esta forma evitaremos que se nos encarguen trabajos que no somos capaces de realizar.

Las páginas web pueden ser de diferentes tipos y contener diversa información; no obstante, es recomendable que los datos que aparezcan estén claros y bien estructurados para que un cliente pueda encontrar fácilmente aquella información que le interesa saber sobre nosotros.

También es importante que no aparezcan faltas de ortografía; pide, pues, que alguien revise los contenidos.

De igual forma, es imprescindible prestar mucha atención al diseño, no en vano hay que recordar que muchas veces la página web será la primera imagen que un posible cliente tendrá de nosotros. Por esto, habrá de reflejar nuestra personalidad e ir acorde con nuestra forma de trabajar. Es decir, si nos dedicamos a profesiones creativas, como son las de diseñador, ilustrador, fotógrafo, etc., es muy importante que la web sea innovadora y original, siempre que esto no dificulte la navegación o la facilidad para encontrar la información. Si, por el contrario, nos dedicamos a profesiones más bien “serias”, como arquitectos, consultores o asesores fiscales, por ejemplo, la página deberá reflejar una imagen, ante todo, de seriedad y profesionalidad, aunque sin olvidar, claro está, el diseño. Invita a tus amigos, pues, a que naveguen por la web y te den su opinión sincera. De esta forma, podrás comprobar si cumple los objetivos fijados.

Asimismo, hay que recordar que en todos los casos es imprescindible que nuestros datos de contacto estén bien visibles y que, a ser posible, demos la posibilidad de que contacten con nosotros de diferentes formas: por teléfono (fijo y móvil), fax, e-mail, etc.

Pero no basta con disponer de una página web, hay que intentar que la vea el mayor número de personas posible. Para ello, data de alta en los buscadores más importantes (Google, Yahoo, Altavista, Terra, etc.), regístrate en asociaciones que incluyan listas de trabajadores profesionales, en bolsas de trabajo o en el Colegio Profesional de tu actividad, etc.

Cursos y seminarios

Otra forma de encontrar nuevos clientes es asistir a cursos, seminarios, conferencias o ferias relacionados con tu profesión. De esta forma, a la vez que te formas y aprendes nuevas cosas, tendrás la ocasión de conocer y relacionarte con profesionales que se dedican a lo mismo que tú y con posibles clientes que busquen nuevos colaboradores para sus proyectos. No olvides, pues, tus tarjetas e intenta relacionarte todo lo que puedas.

Por otra parte, si puedes y te sientes capaz, también es interesante dedicar, de vez en cuando, unas cuantas horas a impartir clases o conferencias, a colaborar con algún medio de comunicación escribiendo artículos relacionados con tu actividad o a intervenir en foros de debate. De esta forma, conocerás a gente que tiene interés o se dedica profesionalmente a lo mismo que tú, ampliarás tu red de contactos, harás que tu nombre suene en el sector y, de paso, intercambiarás ideas y conocimientos con otras personas.

En definitiva, aunque encontrar clientes no es una tarea fácil, realizar pequeñas acciones puede facilitarnos el camino. Sin embargo, todo esto no serviría de mucho si luego no realizamos nuestro trabajo profesionalmente. Por eso, recuerda que un cliente satisfecho es siempre el mejor comercial.

Aprender a gestionar el tiempo

December 31st, 2006

Enviar una factura, llamar a un cliente para reclamar un pago, comprar tinta para la impresora, redactar un presupuesto… éstas son algunas de las tareas que, por poner sólo algunos ejemplos, podría realizar un freelance a lo largo de su jornada laboral, sin contar con los quehaceres propios de su actividad profesional. Aunque parece una locura, realizar estas tareas con éxito y, además, conseguir que queden horas para trabajar, es fácil si se aprende a gestionar eficazmente el tiempo.

Clasificar tareas

Saber gestionar el tiempo se basa, principalmente, en una buena planificación. Para ello, es imprescindible aprender a clasificar tareas, ya que no todas las operaciones que se realizan a lo largo del día han de ser tratadas de la misma forma ni pueden tener el mismo orden de prioridades. Así, pues, lo primero que hay que hacer es clasificar las tareas en:

  • Minucias: quehaceres que son fáciles de realizar pero que son básicos para poder desarrollar el trabajo, como por ejemplo recoger el correo, tareas de limpieza, etc.
  • Urgencias: tareas que cuando se realizan se hacen de forma urgente. Acostumbran a ser imprevistos que hay que solucionar al instante, por ejemplo cuando se estropea el ordenador y es imprescindible para llevar a cabo el trabajo.
  • Importancias: tareas más importantes, pero que no aparecen de forma tan inmediata como las urgencias, por lo que se pueden prever y planificar. En este apartado estaría, por ejemplo, la realización de un determinado proyecto.
  • Importancias + Urgencias: se trata de tareas que son importantes pero que, por dejarlas para el último momento, se convierten, además, en urgencias. Así, si se va posponiendo la elaboración de un proyecto, al final se convierte en una importancia + urgencia.

Es importante tener en cuenta que hay que evitar a toda costa acumular importancias + urgencias, ya que, además de generar una gran cantidad de estrés, no se pueden delegar, como en el caso de las urgencias, y restan tiempo para dedicar a otras tareas, que, por abandono, pasarán a convertirse en importancias + urgencias.

Una vez clasificadas las tareas pendientes, pues, es básico acabar cuanto antes con las urgencias y con las importancias + urgencias. Tampoco hay que hacerlo todo en un día, pero conviene no alargar este proceso para ponerse de lleno a realizar otras tareas.

Aprender a planificar

Asimismo, será necesario planificar adecuadamente tanto las importancias como las minucias para que no se conviertan en algo urgente. Así, si hay que entregar un proyecto un día determinado, conviene prever minuciosamente las tareas que habrá que realizar y establecer un timing realista para su desarrollo. Igualmente, es importante reservar unas horas al día para dedicar a tareas que no sean propias de la actividad profesional.

No obstante, existe una serie de factores externos que impiden que la planificación realizada pueda llevarse a cabo. Se trata de las urgencias, que, aunque no se pueden evitar, sí es posible hacer que causen el menor daño posible. Así, es recomendable, por ejemplo, tener a mano los teléfonos de los proveedores (compañía telefónica, empresa que ofrece la conexión a Internet, mensajería, etc.) para localizarlos cuanto antes cuando se necesiten, disponer de una lista de teléfonos de compañías que podamos necesitar de forma urgente (averías informáticas…), hacer copias de seguridad a menudo de todo lo importante que se guarde en el ordenador, para que, en el caso de que se estropee o un virus borre la información, se pueda seguir trabajando y no haya que empezar de nuevo.

Algunos consejos finales

  • Dedica la primera media hora del lunes para repasar y planificar el trabajo a realizar durante la semana. Conviene ser realistas y no poner metas difíciles de lograr que sólo generarían ansiedad y estrés. Asimismo, es importante que el primer día del mes se haga una planificación mensual aproximada, que se irá adaptando y redefiniendo cada semana.
  • Invierte un día al mes para elaborar una lista con el material de oficina (sobres, papel, tinta, bolígrafos, etc.) que necesitarás los próximos días y realiza el encargo, ya sea a través de Internet, por teléfono o personalmente.
  • Dedica los últimos quince minutos del día (cuando el rendimiento de trabajo es más bajo y se está más cansado) a ordenar la mesa de trabajo y a confeccionar una lista con las tareas a realizar el día siguiente. Así, por la mañana la mesa estará despejada, lista para empezar a trabajar.
  • No dejes los problemas para mañana y empieza realizando las tareas más difíciles; de lo contrario sólo conseguirás generar más ansiedad y hacer que el problema cada vez sea más grande.
  • Evita ser demasiado perfeccionista, ya que te hará perder un tiempo excesivo en tareas que, quizás, no lo requieran.
  • Intenta no dedicar mucho tiempo al teléfono. Si recibes una llamada de alguna empresa que ofrece algún servicio, pide que envíen la información por e-mail o por correo y míratela cuando tengas algún momento libre. Si se trata de una llamada personal no urgente, atiéndela fuera de la jornada laboral.

España necesitará médicos a corto plazo

December 20th, 2006

El índice de envejecimiento de la profesión médica y la menor disponibilidad laboral que, por razones de embarazo o maternidad, va asociada a la feminización del sector, pueden motivar que en un futuro cercano haya escasez de médicos en España, según la CESM.

Así lo advierte la Fundación de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) en su estudio “Demografía médica en España. Mirando al futuro”. El problema de la escasez de profesionales comenzaría a darse a partir de 2015, según el documento, ya que antes ocurriría un fenómeno inverso. La solución, según la CESM, pasa por planificar desde ahora las necesidades futuras.

Perspectivas de la profesión

Según avisa el informe, elaborado por la patronal de médicos, “quienes deban planificar las necesidades futuras de médicos deben tener en cuenta el factor, en principio ‘engañoso’, de que esa falta de profesionales se va a producir tras un periodo a muy corto plazo en el que este fenómeno será justo el inverso”.

Actualmente España cuenta con unos 169.000 médicos con posibilidad de ejercicio, lo que equivale a 396 por 100.000 habitantes. Aunque la cifra pueda parecer proporcionada, no resulta desorbitada según el estudio, ya que “en ella se incluye a quienes han abandonado el ejercicio activo de la profesión o lo están realizando en otros países de nuestro entorno”.

Sin embargo, en un futuro inmediato y de no variar las condiciones actuales, previsiblemente se producirá un doble movimiento: habrá en primer lugar un incremento notable de médicos del 20% hasta alcanzar los 40.000 facultativos hasta principios de la próxima década; pero posteriormente se dará un grave descenso que empezaría a notarse a partir de 2015.

Envejecimiento de los médicos

Entre las causas de esta pronosticada caída del número de profesionales se encuentra el envejecimiento de la profesión. El aumento de la edad de los médicos no sólo comportará las lógicas jubilaciones sino que traerá consigo dificultades para que estos profesionales hagan guardias y suplencias.

Según el estudio, entre las comunidades con un mayor porcentaje de médicos con más de 55 años destacan en estos momentos Cataluña (23,33%) y Castilla La Mancha (23,34%). En la otra cara de la moneda, con personal más joven, se encuentra Navarra (12,54%), muy por debajo de la media nacional (19,29%). En cualquier caso, el grupo de mayor importancia en prácticamente todas las Comunidades Autónomas (a excepción de Navarra) es el comprendido en el tramo de los 40-49 años.

Progresiva feminización del sector

Otra de las causas de esta futura carencia de médicos, según la CESM, vendrá dada por la menor disponibilidad laboral de los médicos, por razones de embarazo y de maternidad, como consecuencia del creciente proceso de feminización de la profesión médica. Si en 1965 las mujeres médico eran sólo el 7,3% del total de la profesión, en 2001 la cifra alcanzaba ya al 47,05% y se prevé que supere el 60% en 2030.

También en este aspecto se aprecian distintos ritmos entre las Comunidades Autónomas y entre las diferentes especialidades. Asturias (52,78%), Madrid (52,21%) y Aragón (51,23%) son las comunidades con más mujeres médicos. En cuanto a las especialidades, Geriatría y Rehabilitación son las que emplean a más mujeres junto a otras más antiguas y clásicamente femeninas como Análisis Clínicos, Microbiología y Parasitología, Hematología, Bioquímica Clínica.

El informe añade que, aunque actualmente las especialidades quirúrgicas se encuentran entre las especialidades con menos mujeres, “se prevé una posterior ola de feminización más abierta a su incorporación en los servicios de cirugía, lo que alterará las estructuras de personal de de servicios tan emergentes como las Urgencias”.

Jornada máxima de 48 horas

Si a las causas del envejecimiento (en unos 10 años el 30% de las plantillas de los hospitales llegarán a la edad de jubilación, adelantada desde este año a los 65 años) y de feminización, se añade la obligación que tienen los Estados miembros de la Unión Europea de adaptar la directiva comunitaria sobre jornada laboral (fija un tope de 48 horas semanales, guardias incluidas), el estudio de CESM demuestra que la probable escasez de médicos es más que una posibilidad y se convertirá en un problema real a corto plazo.

Huida de profesionales al extranjero

Un último aspecto agrava la situación con la que puede encontrarse España en un futuro. Se trata de la disparidad de condiciones laborales entre médicos de diferentes Comunidades Autónomas, que ejerce una discriminación comparativa de unos profesionales en relación a otros y también dificulta de manera progresiva la libre movilidad por el sistema.

Hasta tal punto es así, apuntan desde la CESM, “que un doctor español puede tener más fácil trasladarse a un país europeo que hacerlo en su propio país”.

Activa tu red social y encuentra empleo

November 16th, 2006

Seguro que si te paras a pensar puedes recordar a un buen número de personas que han encontrado trabajo a través de amigos, familiares o conocidos. Quizá tú mismo hayas accedido al puesto de trabajo que ocupas actualmente gracias a alguien de tu entorno. Esa trama de contactos conforma tu red social y, según afirman los expertos, es uno de los medios más eficaces para encontrar empleo.

El estudio Redes sociales y mercado laboral, publicado recientemente por el Centro de Investigación en Economía Internacional (CREI) de la Universitat Pompeu Fabra y la Generalitat de Cataluña, así lo confirma. De acuerdo con dicho estudio, llevado a cabo por el profesor de investigación ICREA de la Universitat Autònoma de Barcelona, Antoni Calvó-Armengol, los lazos de amistad pueden reducir la tasa de paro en más de un tercio.

¿De qué depende que la red funcione mejor o peor a la hora de acercarnos al empleo? Hay muchos factores que intervienen en su efectividad, entre ellos, la cantidad de personas que la integran y la calidad de la información que pueden ofrecer. En principio, cuánto mayor sea el número de contactos mayores serán la posibilidades de acceder a un empleo, pero esta generalización debe matizarse.

Hay personas que tienen una red formada por muchos miembros, pero si el grupo es cerrado, si no se relaciona con otros grupos, las posibilidades quedan limitadas. Antoni Calvó-Armengol describe los vínculos de los grupos cerrados como vínculos fuertes, frente a los vínculos débiles que son los que conectan la red social directa de una persona con otras redes. En cuanto a la calidad de la red, tal como indica Antoni Calvo-Armengol, «depende de aspectos como la historia laboral del grupo y la homogeneidad de quienes lo integran: dónde viven, cuál es su origen social, si han cursado o no el mismo tipo de estudios, etcétera.».

No hay que olvidar tampoco cómo está la red en el momento en el que la necesitamos. Si todos sus miembros o la mayor parte de ellos trabajan la efectividad es alta, si se encuentran en paro, es muy baja. Asimismo, cuanto mayor sea el período de tiempo que la persona permanece desempleada mayores son sus dificultades para reincorporarse al mercado laboral. «Los parados de larga duración lo tienen difícil para encontrar de nuevo un empleo porque su círculo social se reduce cuando precisamente lo que esas personas necesitan es una red fuerte», explica el profesor de la Autónoma.
Cómo mover contactos eficazmente
Las redes sociales pueden ser muy efectivas a la hora de buscar y encontrar trabajo, pero para que funcionen realmente hay que activarlas. ¿Qué pasos conviene dar? «Lo primero es identificar a tus contactos, personales y profesionales, y confeccionar una lista inicial», asegura Yolanda Pórtoles, gerente de la consultora de RR.HH. Uniconsult en Cataluña. «No te has de limitar a la familia y los amigos, has de incluir a cualquiera que creas que estaría dispuesto a hablar de ti, y ahí entran familiares y amigos, pero también personas con las que te relacionas actualmente en tu entorno profesional y personas a las que has conocido en etapas laborales anteriores. También has de incluir a antiguos compañeros de estudios y a personas que conoces a través de tus aficiones y de las organizaciones y asociaciones a las que perteneces. Es como si lanzaras una piedra al agua, el lugar donde cae es el de tu con acto, pero lo importante son los círculos que se dibujan alrededor».

Una vez confeccionada la lista conviene iniciar una ronda de llamadas telefónicas y concretar un mensaje. «Resulta más eficaz decir exactamente lo que necesitas que generalizar», asegura Natalia Prósper, directora del Grupo BLC en Barcelona. Pero luego hay que conseguir que te atiendan. Si tienes una relación muy próxima con la persona entonces no hay problema, en caso contrario existen varias fórmulas que facilitan el acceso al contacto. Una de ellas consiste en destacar de entrada el vínculo de unión con la otra persona y pedirle su opinión. Se pueden utilizar mensajes como éste: «No nos conocemos, pero soy compañero tuyo de la asociación o la entidad (que corresponda) y me gustaría que pudiéramos vernos, pues estoy interesado en optar a un trabajo relacionado con la actividad que llevas a cabo y quisiera conocer tu experiencia». El tono debe ser amable y hay que respetar la disponibilidad del contacto.

Si la persona acepta recibirte, prepara bien la entrevista: déjale tu CV, detállale el tipo de trabajo que te interesa -cuanto más concretes mejor-; háblale de tu experiencia laboral, de tus logros, tu formación y tus cualidades y habilidades. Pero sobre todo pregúntale acerca del sector, de cómo localizar fuentes de empleo; de empresas y personas a las que conozca que puedan estar interesadas en un profesional como tú y de qué aspectos de tu currículum podrías mejorar para tener más oportunidades. Habla con tu interlocutor de todo esto ciñéndote al tiempo de que dispone para atenderte y una vez acabe la conversación prepara una ficha con un resumen de lo que habéis tratado.

El paso siguiente consiste en llevar a cabo un seguimiento de las acciones realizadas. «Esto es muy importante», asegura Natalia Prósper, «has de anotar con quién has hablado, a quién has de volver a llamar… y, sobre todo, has de mantener informados a tus contactos de cómo te va y darles las gracias por haberte atendido y por la información que te han facilitado».

Josep Maria Mató, presidente ejecutivo de Factor Placement Recursos Humanos, insiste en que «la red de contactos es una fuente de información para todos los que forman parte de ella, y, más allá de ser útil para encontrar trabajo, también lo es para hacer clientes, establecer acuerdos de colaboración, etcétera. Mantenerla requiere realizar un esfuerzo constante, pero merece la pena».

Tienes más contactos de los que crees
Algunos profesionales están convencidos de que su red de contactos es muy pequeña y creen que no les va a ser útil a la hora de encontrar empleo. Están equivocados. Los expertos coinciden en que, de media, cada uno de nosotros tiene entre cinco y quince contactos directos que si se activan bien y permiten llegar a otros círculos de personas pueden sumar hasta un centenar. Si uno activa bien su red y hace un seguimiento continuo puede encontrar empleo en un período de entre tres y seis meses, aunque no se puede generalizar y el tiempo depende de muchos factores: nivel de exigencia de la persona en el puesto a ocupar, perfil profesional, nivel de la demanda en el mercado para la profesión del candidato, etcétera.

Busca empleo en varios canales
Aunque está demostrado que las redes de conocidos son el medio más eficaz para encontrar trabajo, en ningún caso hay que olvidar otras fuentes, como la prensa o internet.

«Los contactos no han de ser el único canal para buscar empleo porque uno no sabe nunca por donde va a llegar su oportunidad,ha de ser un complemento al resto de vías, siempre has de activar varios canales», aconseja Yolanda Pórtoles, gerente de la consultora de RR.HH. Uniconsult en Cataluña.

La prensa especializada, los portales de empleo, las bolsas de trabajo de los centros donde se han cursado estudios y los programas de empleo de la administración y de otras instituciones son algunas de las fuentes a las que hay que acudir siempre.

Las empresas salen beneficiadas
La selección de nuevos empleados a través de los conocidos que tiene el personal en plantilla aporta muchos beneficios a las empresas. Es barato y ofrece bastantes garantías.

No sólo quienes buscan empleo pueden lograrlo a través de su red de contactos, las empresas que desean incorporar personal también utilizan redes, pero en su caso las de los trabajadores de la propia compañía. Este sistema es conocido en los países anglosajones como «referral hiring». Algunas empresas incluso premian económicamente a los empleados que aportan candidatos. El único inconveniente es que dentro del proceso de selección pueden quedarse fuera candidatos muy válidos, pues sólo optan a las vacantes los que han sido recomendados, ya que la oferta no se hace pública.

Las franquicias buscan desempleados

October 20th, 2006

La franquicia, que empezó a desarrollarse con fuerza en nuestro país en la década de los 90, ha superado ya su fase de «crecimiento compulsivo» y se ha consolidado como un sector maduro. Uno de los cambios que ha traído consigo esa madurez es la búsqueda de un perfil distinto de franquiciado, que beneficia a las personas en paro y a una determinada franja de los profesionales en activo interesados en abrir un negocio propio.

Durante algunos años, las centrales de franquicia se interesaron especialmente por los inversores para confiarles la apertura de establecimientos franquiciados y así crecer por toda España, pero con el tiempo se han dado cuenta de que ese perfil no siempre es el idóneo, pues las tiendas funcionan mejor si tienen al frente a su dueño, es decir, el propio franquiciado, en lugar de a un empleado que trabaje para un inversor al que a veces apenas conocen.

Por ello, en el sector de la franquicia cada vez funciona mejor el autoempleo, sobre todo de personas prejubiladas o que han sido despedidas y destinan la indemnización recibida a poner en marcha un negocio que les ofrezca ciertas garantías de éxito.

También es frecuente la entrada en el sector de personas en activo con salarios medios o medios-bajos que deciden destinar sus ahorros a poner en marcha un negocio con el que ganarse mejor la vida.

Eso está siendo posible ya que la inversión necesaria para abrir un establecimiento franquiciado se encuentra cada vez al alcance de más personas, por lo que el emprendedor puede empezar con un pequeño capital y financiar el resto.

De hecho, «el 75% de las enseñas requieren inversiones por debajo de los 120.000 euros», explica José Aragonés, director general de la oficina de Tormo & Asociados en Barcelona. Aun así, hay que leer la letra pequeña, ya que «esa cifra a veces no incluye gastos de constitución, tesorería inicial, publicidad, etc., que a la hora de la verdad hay que cubrir», añade Aragonés.

Sin embargo, también asegura que actualmente a los franquiciadores les preocupa mucho más «crecer en facturación que en unidades de negocio», por lo que «no se arriesgan a conceder franquicias a personas que puedan tener tensiones de liquidez». Si estiman que eso puede llegar a suceder, desaconsejan al aspirante a franquiciado que entre en el negocio o bien buscan fórmulas para ayudarle a superar sus limitaciones financieras. 
 Una alternativa consolidada
Según el Informe 2005 de la consultora Tormo & Asociados sobre la Situación Actual de la Franquicia, en España funcionan 812 redes de franquicia, casi un 10% más que en 2004, que el año pasado facturaron 16.058 millones de euros y la mayoría tiene su central en Madrid (249) y Barcelona (235).

Aunque el porcentaje de crecimiento es significativo, no es comparable al de años anteriores (en 2001 creció más de un 25%). Sin embargo, las enseñas que operan en el mercado tienen cada vez un mayor número de establecimientos (el 43% de las centrales cuenta con más de 25), lo que significa que el sector se está consolidando. En parte es debido al rigor en la selección de franquiciados y al apoyo que se les presta una vez han entrado en la enseña.

«La franquicia se ha profesionalizado», asegura José Aragonés, y las centrales cada vez ofrecen más servicios a sus franquiciados en áreas como gestión, formación, seguimiento del negocio, asesoramiento, etc. Tal es el grado de madurez de la franquicia que la consultora Tormo & Asociados ha elaborado un borrador sobre los criterios de calidad que debería cumplir una central con el objetivo de que una entidad certificadora los avale y puedan ser utilizados en el sector como garantía de profesionalidad.

Eduardo A. Tormo, director general de Tormo & Asociados, asegura que «muchas de las nuevas franquicias que aparecen nacen con solidez tras la implantación de criterios de calidad, que se ven reforzados con el inminente Certificado de Calidad para centrales de franquicia».

En lo que se refiere al número de establecimientos franquiciados, según los datos de Tormo la cifra en España es de 58.321. De ellos, cerca del 80% son establecimientos franquiciados, mientras que el resto forma parte de las unidades de negocio propias de las redes.

Por sectores, los servicios agrupan al mayor número de enseñas (294) y establecimientos (26.424), y por subsectores, hostelería y restauración, con 123 redes y 7.218 establecimientos, continúan a la cabeza como en años anteriores. Le sigue el sector de la moda, aunque a cierta distancia, con un total de 4.561 establecimientos que forman parte de 116 redes.
El comercio asociado, otra opción de negocio
Cuando la franquicia empezó a introducirse en España era un modelo de negocio poco conocido en nuestro país, por lo que durante un tiempo coexistió con otras fórmulas empresariales sin que se delimitaran claramente las diferencias entre unas y otras.

Con el paso de los años, los propios franquiciadores y en general todos los «actores» del sector se han preocupado por definir qué es y qué no es franquicia a fin de evitar confusiones. «En general», explica José Aragonés, director de la oficina de Barcelona de la consultora Tormo & Asociados, para que un negocio sea considerado franquicia «debe disponer de una central con una cierta estructura y proporcionar un know-how al franquiciado a través de servicios de gestión, dirección de operaciones, formación, etc. a los que se destinen recursos adecuados».

El resto de fórmulas que no son franquicia suelen ser acuerdos de comercio asociado. Se caracterizan porque los derechos y obligaciones entre las partes no son tan estrictos como en la franquicia, aunque tampoco se ofrecen las ventajas de aquélla, y porque no suele existir una inversión inicial y un pago de royalties por parte del franquiciador.

Según la consultora Tormo & Asociados, los requisitos mínimos que debería reunir una nueva franquicia para ser considerada como tal son ofrecer un concepto de negocio con un claro valor diferencial y demostrada rentabilidad; información precontractual según los requerimientos establecidos en el artículo 62 de la Ley de Comercio Minorista; saber hacer estructurado y claramente transmisible; cuentas de explotación fundamentadas; un plan de inversiones detallado; un contrato de franquicia equilibrado; planificación estratégica de la central; proyecciones de negocio a medio plazo y recursos en consonancia; capacidad de liderazgo y adecuado talante directivo; revisión de las capacidades estructurales; fortaleza financiera adecuada; vocación de franquiciar y medios para ello; conocimiento y preparación demostrable; planes de formación, y una consistente estructura de asistencia.

‘Networking’: las ventajas de tener conocidos

September 17th, 2006

El mercado oculto de las ofertas
Los expertos aseguran que un 75% de los puestos de trabajo que ofrecen las empresas no llegan a anunciarse nunca ni en la prensa ni en Internet. Son un “mercado oculto” de ofertas de empleo al que sólo se puede acceder a través de contactos personales. Los contactos siguen siendo una de las vías más eficaces para buscar trabajo, pero hay que saber gestionarlos.

Ahí entra el concepto de networking, que podríamos traducir como gestión de la red de contactos. Ante todo, debe quedar claro que no hablamos de buscar a alguien que nos proporcione el típico “enchufe”, sino de establecer comunicación con personas que nos den información útil para encontrar un empleo.

Se calcula que una persona adulta tiene entre 1.500 y 3.000 contactos, aunque no recuerde a muchos de ellos: familiares, amigos, conocidos de la vida social, excompañeros de trabajo, antiguos profesores, viejas amistades escolares…

Entonces, ¿Por dónde empezar? Desde luego, lo que no hay que hacer es llamar a todas las personas que aparecen en nuestra agenda y pedirles que nos avisen “si se enteran de algo”. El networking es bastante más complejo y debe organizarse cuidadosamente.
Crear y extender la red
Lo primero es tener muy claro qué tipo de trabajos nos interesan y qué formación, experiencia y habilidades podemos ofrecer. A continuación, se empieza a trabajar la red. En primer lugar, contactando con amigos, compañeros y conocidos que por su situación socioprofesional puedan conocer ofertas de empleo o informarnos sobre el mercado de trabajo en general (en qué empresas hay más oportunidades, qué conocimientos se valoran más, dónde van a surgir nuevos proyectos…).

Nuestra actitud no debe ser la del que pide un trabajo por compasión, sino la de una persona interesada en conocer el mercado de trabajo en un sector concreto.

Es imprescindible llevar un registro detallado de nuestras llamadas y reuniones y anotar la información obtenida de cada persona y si hemos acordado volver a contactar con ella en el futuro. Pero no hay que conformarse con los círculos más próximos. El objetivo, sobre todo, es conseguir que estas personas nos pongan en contacto con otras mejor situadas que puedan informarnos sobre empresas y puestos de trabajo concretos.

Lo realmente importante, de hecho, es llegar a conocer a profesionales en activo del mundo de la empresa, porque ellos tienen más posibilidades de estar en contacto directo con las personas con capacidad para contratar y son, por tanto, quienes pueden hacernos de puente hacia un puesto de trabajo. En ocasiones, nuestros conocidos nos llevan hasta estos profesionales, pero no siempre es posible. Por eso conviene buscarles en sus círculos habituales: ferias, salones, congresos, colegios y asociaciones profesionales, conferencias, cursos, seminarios…

Frecuentar estos lugares, además, ayuda a encontrar información muy útil para la búsqueda de empleo y a familiarizarse con el mundo profesional y empresarial.